Patatas revolconas

patatas revolconas

Todavía recuerdo la cara que se nos quedó al Vic y a mi al ver a los lugareños de estas tierras desayunarse un café con unas "revolconas"... Cuando las probamos y conocimos los fríos de estas tierras lo entendimos perfectamente.

Las patatas revolconas son, por toda la zona de Castilla y León, pero especialmente en Ávila, un plato muy típico y de los que te suelen servir como tapita en los bares. A primera vista, es un puré de patata de color naranja con unos torreznos por encima. Al probarlo, es un plato consistente y muy sabroso, picante y con un fuerte sabor a pimentón. Hay múltiples y variadas recetas, pero de las que hemos probado, ésta es la que más nos gusta.

Ingredientes:



1 Kg. de patata
4 dientes de ajo
1 guindilla
3 hojas de laurel
2 cucharaditas de pimentón ahumado dulce
5 cucharadas de aceite de oliva

Para acompañar:

  • 2 dientes de ajo
  • Una tostada

 

Preparación:

Vamos pelando las patatas y cortándolas a láminas. Las dejamos a remojo hasta que nos pongamos a cocinar.

Preparamos una olla en la que nos quepan las patatas. Cuando estemos dispuestos, ponemos en la olla el aceite, y cuando esté bien caliente, cortamos los dos ajos de acompañar, cortados en láminas y los freimos hasta que estén medio dorados. Los retiramos.

Se echan entonces a la olla los otros dientes ajos, pelados y partidos en dos mitades y se sofríen un poco sin que se quemen. En un minuto, se aparta del fuego la sartén y se añade el pimentón (ingrediente fundamental, debe ser de calidad para dejar un buen sabor). Aun fuera del fuego, cuando esté bien removido, se añaden las patatas y se cubren de agua.

En este punto, se vuelve a colocar la olla al fuego y se añade la guindilla y el laurel. Se mantiene a fuego medio y destapado hasta que la patata esté blanda.

Cuando la patata esté bien cocida, se aparta del fuego y se retira el laurel y la guindilla. Machacamos con un tenedor la patata y los ajos, mezclándolo todo con el agua que nos queda. No se trata de hacer un puré fino, en absoluto, incluso hay quien recomienda que dejemos alún trozo sin machacar y que se note al masticar.

Cuando esté todo bien mezclado, se ponen las otras laminitas de ajo por encima, una tosta de pan y...

¡A disfrutar!


 

Síguenos en Facebook