Colines con ácidos grasos Omega-3 y Omega-6 «pa las niñas»

Nuestra perra Nunu tiene desde pequeña problemas en las articulaciones. Aparte de su medicación habitual y una alimentación adecuada, hemos decidido darle aportes alimenticios de ácidos grasos Omega-3 y Omega-6, que aunque no se sabe a ciencia cierta si puede producir un beneficio evidente, sin duda sí forman parte fundamental de procesos biológicos relacionados con una más lenta degeneración de los cartílago, y su presencia, favorece los mecanismos antiinflamatorios naturales, aparte, por supuesto, de participar en otros muchos procesos del cuerpo.

En el mundo vegetal, algunas semillas como el lino, la onagra y las nueces contienen una buena proporción de ellos -especialmente de Omega-6-. Así pues, estos colines están enriquecidos con semillas de lino, que se pueden encontrar en los supermercados (a veces bajo el nombre de "semillas de linaza").

De paso, nuestra otra perrilla, Lala -la de la derecha-, se lleva también un colín de estos de vez en cuando.

Nunu: "Haaaaaaambre...."Lala: poniendo ojitos

Además, las semillas de linaza aportan un sabor muy agradable.

Ingredientes:

  • 400g de harina de fuerza
  • 220 ml de agua que no esté fría
  • levadura de panadería (La mitad de la cantidad que indique el fabricante o un poquito más)
  • 2 cucharadas soperas de semillas de lino

Preparación:

Para los perros no es nada recomendable el azúcar, ni tampoco especialmente la sal, así que estos colines no llevan ni lo uno ni lo otro -a ellas no parece importarles-.

En ausencia de sal, la levadura actúa con más fuerza, así que necesitaremos menos levadura. Por otro lado, esto no es pan... y tampoco necesitamos que leve mucho, así que con la mitad de la cantidad recomendada por el fabricante será suficiente.

Por otro lado, las semillas de lino son algo duras... se ablandan con la cocción, pero como estos colines no necesitan demasiado tiempo en el horno, vamos a ayudar machacando un poco las semillas en el mortero, para romper la cáscara... Si no lo hacemos, probablemente las semillas pasarán por el interior del cuerpo sin ser digeridas.

Vamos al tajo: en un bol, hacemos un volcán con la harina, deshacemos la levadura por encima, y echamos en el centro el agua y las semillas de lino trituradas... vamos amasando hasta obtener un pastón compacto y elástico. Como esto no es pan, y los colines tienen que quedar crujientes, la masa no debe quedar demasiado viscosa.

Dejamos reposar una media hora para que la levadura actúe.

Pasado ese tiempo, un segundo amasado ligero y directamente podemos formar los colines sobre una bandeja con papel de horno... Coge una pequeña porción de masa y frótala entre las manos para obtener un "churrito"... ten en cuenta que en el horno doblará -o más- su volumen.

Mientras, puedes precalentar el horno a unos 230º.

Los colines necesitarán unos 20 minutos. De todos modos, aplica el "ojímetro": cuando estén doraditos por fuera, seguramente estarán secos por dentro.


 

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