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| Mermelada de moras de zarza y ciruelas |
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| Escrito por Vic | ||||||
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Para aprovecharlas, nos hemos decidido a hacer una mermelada junto con unas ciruelas que teníamos en casa. También la hemos embotado en un frasco esterilizado reutilizado.
Preparación: El proceso de preparación de todas las mermeladas es muy similar, y en general, se puede hacer de cualquier fruta. Lo importante es que la fruta contenga pectina, un polímero con propiedades gelificantes, que es lo que le confiere en parte a las mermeladas su viscosidad. Frutas como la manzana o la ciruela contienen pectina en cantidad suficiente. Sin embargo, las pequeñas bayas, como las moras, no suelen tener suficiente. Podíamos haber comprado pectina en una farmacia o un herbolario... pero no es necesario. Basta con mezclar las moras con un poco de otra fruta que sí la contenga. Por ejemplo, para nuestros 600g de moras, hubiera bastado una manzana pequeña, un par de ciruelas, o el zumo de medio limón. Sin embargo, nosotros hemos añadido 300g de ciruelas (porque las teníamos en casa un poco maduras para comerlas crudas ;-D) y el zumo de medio limón, porque las moras eran muy dulces, y la mermelada nos gusta ácida. En primer lugar, debemos lavar y escurrir bien la fruta. Las moras las hemos utilizado enteras. Las ciruelas las hemos pelado y cortado en trozos pequeños (de menos de 1 cm). En una olla, echamos las moras, las ciruelas, el azúcar y el zumo de limón. Ponemos a fuego flojo y esperamos un ratito. En un primer momento, la fruta soltará agua y el azúcar empezará a deshacerse y a formar un almíbar. El conjunto puede hervir un poco, pero cuanto más lento mejor. Lo dejamos aproximadamente una hora, removiendo de cuando en cuanto. Pasado ese tiempo, habrá espesado bastante. En cuanto esté un poco espeso ya está lista. Ten en cuenta que al enfriarse espesará un poco más. Dicen por ahí que hay dos métodos bastante buenos para saber si la mermelada está a punto:
La verdad es que nosotros lo hemos hecho "a ojo". En máquina panificadora: Si tienes una máquina de hacer pan, es muy probable que tenga un programa para hacer confituras o mermeladas. En ese caso, es muy cómodo utilizarla, porque ella medirá el tiempo y removerá constantemente. Basta con echar todos los ingredientes en la cubeta y activar el programa. Presta atención a las cantidades que admite tu máquina. El programa está adecuado a una cantidad de fruta determinada -normalmente entre 900g y 1Kg-. Para embotar y conservar: Las mermeladas caseras deben conservarse en el frigorífico y consumirse en el plazo de pocos días. Para conservarlas un poco más podemos guardarlas en un bote de cristal esterilizado. Como ves en la foto, nosotros hemos reutilizado botes de cristal con tapadera metálica. Algo más de media hora antes de que la mermelada estuviese lista, preparamos al lado una olla llena de agua y un pequeño cazo también lleno de agua. Introducimos en el fondo de la olla un paño de cocina limpio, y sobre el paño, los botes de cristal, bien limpios y procurando que queden totalmente cubiertos de agua. La ponemos al fuego flojo y esperamos a que hierva. El paño es para evitar que los botes choquen entre sí o con el fondo y las paredes de la olla. En el cazo hervimos las tapaderas (no necesitan paño... como son de metal no se romperán).
Botes y tapaderas estarán hirviendo a fuego flojo durante unos 25-30 minutos. Mientras, la mermelada se terminará de hacer. Cuando la mermelada esté hecha, apagamos todos los fuegos y sacamos los botes y las tapaderas, y las colocamos sobre un paño (ten cuidado al manipular los botes... si hay un cambio de temperatura brusco podrían quebrarse). El calor de los botes y las tapaderas hará que se seque en tres o cuatro minutos. Cuando estén secos, pero aún calientes, echamos la mermelada hasta el borde, procurando dejar la mínima cantidad de aire posible, cerramos con la tapa y dejamos reposar el bote boca abajo hasta que esté completamente frío. Al enfriarse, la mermelada perderá volumen y creará álgo de vacío en el interior del bote. Si la tapa tiene ese dispositivo de seguridad que permite saber si el interior está al vacío (ese en el que se aprieta la tapa y si hace "clic" es que ha perdido el vacío), notarás que indica que en efecto, está al vacío. No es un método eficaz al cien por cien, pero sí lo suficiente como para conservar la mermelada unos pocos meses (3 o 4). Los botes no deben reutilizarse mucho más de un par de veces, porque la tapa podría no cerrar bien y dejar entrar aire. Es necesario asegurarse antes de consumirlo que, en efecto, no ha entrado aire. 2ª esterilización Si queremos que la mermelada aguante un poco más (algo menos de un año) o estar más seguros, se puede realizar una segunda esterilización. Una vez la mermelada bien embotada y ya a temperatura ambiente, se introducen los botes llenos de pie en una olla con agua fría y un trapo en el fondo -para que no choquen ni se muevan-. El agua debe cubrirlos hasta al menos un par de centímetros por encima de la tapa. Se pone a fuego flojo hasta que hierva. Cuando empiece a hervir se cuentan 25 minutos más. Se apaga el fuego y se deja que se enfríen dentro del agua. Cuando están frío, se sacan se secan y ya están listos para ser guardados en la alacena. Es conveniente rotular los botes para acordarse de cuándo fueron elaborados y cuándo deberían consumirse.
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