Tal y como pedía la destinataria de la tarta: amargo, pero no demasiado ;-D
Ingredientes:
- Un yogur natural
- Azúcar (la medida de dos yogures)
- Harina (la medida de tres yogures)
- Mantequilla: 75g para la tarta y 35 más para la cobertura
- Tres huevos
- 125g de cobertura de chocolate
- Una pizca de vainilla molida (como una cucharadita de café)
- Dos cucharadas de mermelada de naranja amarga
- Chocolate blanco (para decorar)
- Un sobre de levadura química
Es una tarta muy sencilla. Hemos hecho un bizcocho perfumado con vainilla natural, (siguiendo las proporciones del bizcocho 11233).
Ponemos el horno a precalentar a unos 210º.
Separamos las claras de las yemas.
En un bol ponemos las yemas y el yogur. Cogemos el vasito del yogur y lo utilizamos como medida para el azúcar: dos vasitos.
Batimos bien las yemas con el yogur y el azúcar. Añadimos la mantequilla (que esté blandita), la vainilla y continuamos batiendo.
(Podemos utilizar una vaina de vainilla: en ese caso, cortamos media vaina, la rajamos y echamos el interior, que contiene la mayor parte de la esencia.
Si utilizamos vainilla molida -la que yo utilizo, por comodidad- una cucharadita de café. Si utilizas azúcar vainillada, un sobre de 8 gramos estará bien).
Utilizamos ahora el vasito del yogur para medir la harina: tres vasitos.
Tamizaremos la harina junto con la levadura química mezclada sobre el bol en el que tenemos yemas, azucar, mantequilla y yogur.
Tamizar la harina hace que esté más suelta y el bizcocho salga más esponjoso.
Lo mezclamos todo bien de nuevo.
Aparte, cogemos las claras y las batimos hasta que alcancen el punto de nieve (o un poco menos -tampoco hace falta que estén muy duras-). Esas claras batidas las mezclamos con mucho cuidado con la masa anterior. Eso hace que se introduzca más aire en la masa y quede más esponjosa.
Echamos la masa en un molde de horno
Si es metálico o de cristal, conviene que esté engrasado y espovoreado también con un poco de harina. Si es de silicona, se supone que no hace falta... pero yo también lo hago ;-D
Mientras está en el horno (unos 25 min), podemos preparar el relleno:
Ponemos a calentar unos 30 ml de agua. No hace falta que hierva, sólo que esté calentita (yo lo hago en el micro). Mezclamos el agua con dos o tres cucharadas muy generosas de mermelada de naranja amarga. El objetivo es diluir un poco la mermelada para que sea algo líquida.
La cobertura es igual de fácil: ponemos a fundir el chocolate:
- Si quieres hacerlo en el microondas, lo pones en un recipiente apto y le das 30 segundos a máxima potencia. Sacas, remueves un poco y otros 30... repite la operación hasta que esté fundido.
- Si lo haces a lo tradicional, lo pones al baño maría: Pon al fuego un cazo o algo así con un poco de agua. Dentro del cazo metes un recipiente (un bol pequeño de loza o metálico o algo así) y dentro el chocolate. Paciencia y ya se irá derritiendo. Ten cuidado de que no caiga agua al chocolate.
Sacamos el bizcocho del horno, dejamos enfriar unos minutos y desmoldamos.
Lo cortamos horizontalmente, sacando una "tapa", y rellenamos con el relleno de naranja amarga. Tenderá a ser absorbido por el bizcocho. No problem
[ Versión B para mayores: Antes de echar el relleno, con el bizcocho abierto, espolvorea un poco de café soluble y echa a la mermelada un chorrito de ron o whisky.]Tapamos la tarta y cubrimos la superficie con la mezcla de chocolate y mantequilla.
Para decorar, hemos utilizado un poco de chocolate blanco fundido.
Hacemos un cucurucho pequeño con papel de aluminio, metemos el chocolate fundido en su interior, cortamos la punta del cucurucho y lo utilizamos de "lápiz improvisado de un solo uso".