Una forma de preparar el melocotón sencillita, resultona y con sabores intensos.
Con esta receta participamos en en evento Hecho en mi cocina HEMC 24, dedicado en esta ocasión al melocotón
Ingredientes:
Para dos personas.
- Dos melocotones amarillos
Mejor si son bastante dulces y no están demasiado maduros.
También vale perfectamente melocotón en almíbar. - Dos cucharadas de harina
Si es de fuerza, mejor. - Agua muy fría
- Aceite de oliva
- 75g de cobertura de chocolate
- Jengibre en polvo
- Pimienta blanca, pimienta roja, pimienta verde, pimienta de Jamaica
- Sal fina y sal gorda
Preparación:
Este plato es para consumir recién hecho y calentito o templado, así que en cuanto los melocotones vayan saliendo de la sartén o el wok tiene que estar todo listo.
Siendo así, conviene empezar por tener listo el chocolate: fundimos el chocolate, bien en el microondas o al baño maría. Cuando esté listo, bien calentito, añadimos una pizca de jengibre en polvo (como 1/3 de una cuchara de postre) y un poco (apenas una pizca) de las pimientas molidas, una cucharada de aceite de oliva y removemos bien todo.
Nosotros hemos utilizado un bote-molinillo de los que se compran ya preparados con una mezcla de cuatro pimientas de sabor suave: blanca, roja, verde y de Jamaica. Cualquiera de ellas por separado dará un sabor picante suave. La pimienta negra no es muy adecuada aquí: su sabor es demasiado intenso.
Por otro lado, cortamos los melocotones en tiras o trozos adecuados para comerlos de un solo bocado. Conviene secarlos bien con un trozo de papel de cocina tanto si son frescos como si son en almibar.
Calentamos una sartén o wok con aceite. Se puede utilizar un aceite neutro (de poco sabor y poca acidez) como sésamo, soja, algodón.... o bien aceite de oliva de buena calidad. El aceite de oliva malillo deja sabor a fritanga.
Preparamos la gacha para la tempura. Necesitamos agua muy muy muy fría. Incluso, es buena idea añadir algo de hielo triturado. Mezcamos el agua con la harina, más o menos la misma cantidad en volumen de agua que de harina, o quizá un poquito más de agua... a tu gusto, pero que no quede muy espesa. Añadimos también una pizca de sal fina a la gacha, para que potencie el sabor.
Cuando el aceite esté muy caliente pero sin llegar a que eche humo, se remoja un trozo de melocotón completamente en la gacha, se tira al aceite, se deja unos segundos para que la cobertura de fuera quede crujiente y ¡fuera!. El objetivo no es cocer el melocotón, sino sólo dejar crujiente la cobertura exterior. Es buena idea dejarlos sobre papel de cocina para que absorba parte del aceite que pueda quedar, aunque con una buena temperatura del aceite y tan poco tiempo, no deberían estar apenas aceitosos.
El último paso es poner los trozos de melocotón en los recipientes donde vayan a ser servidos, cubrirlos con el chocolate y espolvorear algunos granos de sal gorda (muy pocos). Nosotros también hemos espolvoreado una pizca de jengibre en polvo para decorar.