Tarta Tatin de manzanas

Tarta Tatin

La tarta Tatin es una tarta de manzanas algo particular en dos sentidos: las manzanas son ácidas y van caramelizadas con una grasa, y por otro lado, se cocina boca abajo, con la masa puesta encima, para luego darle la vuelta. Con eso se consigue una tarta jugosa y con sabor intenso a manzanas ácidas asadas y caramelo.

Parece ser que esta tarta tuvo su origen a finales del siglo XIX, en el Hotel Tatin, situado en la población de Lamotte-Beuvron, en el centro de Francia, y regentado en aquel entonces por dos hermanas apellidadas Tatin. No se sabe exactamente cómo surgió la idea. Siguiendo la misma técnica, puede hacerse la tarta con cualquier otra fruta.

Ingredientes:

  • 3 manzanas ácidas (Creo que las más adecuadas son tipo Granny Smith, o reineta, si te gustan muy ácidas, pero en realidad valdrá cualquiera que te guste)
  • cuatro o cinco cucharadas de azúcar
  • Dos cucharadas o tres de margarina
  • Un chorrito de agua
  • Una lámina de hojaldre (si es congelado, lo tendremos descongelado en el momento de hacer la tarta)

Preparación:

Una explicación previa: las manzanas se cuecen y caramelizan al fuego, y luego se cubren con la masa de hojaldre y se meten al horno. Al salir del horno, para servirlo, se le da la vuelta, de tal manera que la masa quede sobre el plato, y encima las manzanas.

Mucha gente usa una sartén de hierro con asas cortas de hierro sin tratar, para poder asar las manzanas y luego utilizar el mismo recipiente para meterlo al horno y terminar de cocer. Parece ser que así lo hacían en el Hotel Tatin, y seguro que es práctico para un establecimiento. En casa no quedan ya sartenes de éstas, así que nosotros utilizamos una sartén común actual para asar las manzanas, y un molde de tartas de fondo liso para meter al horno. No hace falta que el molde tenga ninguna forma especial, pero sí es conveniente que no tenga mucho relieve, porque será el relleno el que vaya en el fondo del molde, y no la masa... así que la ausencia de relieve ayudará a que no se pegue mucho el relleno.

Al lío:

Ponemos el horno a precalentar a 220ºC.

En la sartén ponemos el azúcar, la margarina y un chorrito de agua (lo justo para empapar un poco el azúcar),  y dejamos a fuego lento, esperando que se forme un almíbar.

Pelamos las manzanas, y, sin corazón, las cortamos en trozos no muy pequeños. Cuando el almíbar esté formado, echamos las manzanas, y las cocemos tapadas en el almíbar al fuego lento unos 20 minutos, removiendo de vez en cuando. En el momento final, según el sabor a caramelo tostado que quieras, puedes dejar cocer unos minutos más (el caramelo empezará a tostarse a medida que se vaya eliminando del todo la humedad). Yo prefiero el sabor a azúcar, más que a caramelo, así que no lo he dejado dorar demasiado.

Tarta Tatin Tarta Tatin 

(A la izquierda: recien echadas al caramelo- A la derecha: pasados 20 minutos)

Pasado ese tiempo, sacamos las manzanas y las pasamos a un molde para tartas, del que habremos engrasado el fondo con un poco más de margarina o unas gotas de aceite neutro.

Tarta Tatin

Cubrimos las manzanas con el hojaldre, y pinchamos el hojaldre en varios sitios, para que pueda salir el vapor (y no haga ¡pluf! y se agriete el hojaldre o se mueva del sitio).

Tarta Tatin

Metemos al horno a 220º durante unos 20-25 minutos. Vigila el color del hojaldre y déjalo a tu gusto.

Tarta Tatin

Finalmente sólo queda sacar la tarta, esperar 5 minutos y voltearla sobre un plato o bandeja, con mucho cuidado de no quemarse. Conviene darle la vuelta en caliente, porque en frío el caramelo hará que el relleno se pegue al fondo del molde. Es habitual que algún trozo de manzana se quede pegado... sin problemas, se despega con algún utensilio y se pone en la tarta, en el hueco que

Tarta Tatin

 


 

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